Opinión

Y esa momia por quién irá a entrar

¡INGENIO Y FIGURA!

Por  Filiberto Inzunza

Eran aquellos años en que ninguna cancha de futbol tenía pasto. Y eran contadas las que había. Las Ligas Juveniles, Primera Fuerza y Veteranos celebraban sus juegos ahí en lo que ahora se conoce como Coloso del Dique. Ese nombre ya se había impuesto, pero pocos lo utilizaban. Pues bien, cierta tarde futbolera de sábado pecaminoso nuestro equipo tenía partido de las cuatro de la tarde. Regularmente yo hacía la alineación, y la recomendación para los de la banca era que esperaran hasta el segundo tiempo para hacer los cambios. También dejaba encargado a equis jugador con las credenciales y con el poder para ordenar quién entraba y quién salía. En cierta ocasión, jugando ya el tiempo complementario en un partido muy reñido, sin definición exacta para algún lado, estando juntos en la media cancha “Pío” López y yo, se escuchó el grito de: ¡Cambio! Ambos volteamos a ver a la banca para saber quién entraba. En eso me dice el “Pío”: ¡Por quién irá a entrar esa momia! Grité yo en ese momento: ¡Quién sale! Y se escuchó: ¡El Pío! El mediocampista Porfirio no lo podía creer, casi caía como Condorito. La dichosa “Momia” que había señalado el cambio era nada menos que “Kanky” Dautt, quien todo vendado, -casi de pies a cabeza- pues estaba lesionado, hizo el cambio y a duras penas ingresó a la cancha, mientras que el “Pío” rumiaba y aventaba playeras y zapatos enojado.

Colofón. Y a propósito de fósiles, calambres y sarcófagos, “El Mayo” Dautt, -como también le decíamos-, apenas se pudo mover en la cancha, y los rivales entraban a placer por ese sector, donde únicamente estaba parado. Pero quiso jugar y hacer la travesura, eran gaitas que las repetía, para luego hacerlo un festejo en la chorcha.

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